fbpx

A debate

Toda crisis que se precie ha de tener sus momentos de  reflexión. Replantearse cómo se están haciendo las cosas y si son o no son efectivas los comportamientos y costumbres tradicionales  es una estrategia más que saludable para adaptarse más y mejor a la nueva situación.

Así, aquellos que han de reclutar y seleccionar personal para su organización también debaten y cuestionan sus protocolos para identificar y atraer el talento a sus filas.

En concreto, y sobre el proceso de reclutamientos se debaten algunas cuestiones tales como:

¿Es el currículum una buena fuente para identificar candidaturas de valor?

Aunque hay quien aboga por el cambio de soporte, nadie duda del papel que juega el currículum en el proceso de selección. La clave está en saber hacer un currículum actual, que sepa representar fielmente la figura profesional de quien lo protagoniza y sobre todo, genere expectativas reales. Al fin y al cabo el currículum es una presentación escrita que apoya y desarrolla una candidatura. Puede ser el elemento que abra las puertas de un proceso de selección, el que apoye a una entrevista de trabajo o el que, finalmente, contribuya a la selección y determinación de la categoría profesional del seleccionado. Por supuesto, lo importante es el candidato o candidata pero el currículum puede potenciar y favorecer más oportunidades.

De verdad ¿Es tan importante preparar una entrevista de trabajo?

Hay quien entiende la preparación de entrevistas de trabajo como un ejercicio que le resta espontaneidad y honestidad al encuentro. Quizás esta sea una perspectiva sesgada de lo que significa preparar una presentación personal. Es necesario ser proactivo para no sólo saber qué nos van a preguntar sino qué y cómo vamos a responder. ¿Para qué?. Pues, lejos de tener la intención de engañar o manipular se busca ser lo más efectivo a la hora de responder. Los nervios del momento pueden provocar estragos y acabar desembocando en la pérdida de control sobre el cuerpo y sobre las palabras. En definitiva, un estado emocional que nos impide dar la información más útil, real y veraz a quien nos pregunta. Resultado; yo pierdo y la persona que me entrevista quizás también esté perdiendo la posibilidad de incorporar a su equipo un buen profesional.

Una entrevista de trabajo es una prueba que requiere preparación; es una buena forma de manifestar respeto tanto por uno mismo como por quien nos va a entrevistar. Querer dar la mejor versión de uno mismo no es ni engañar ni manipular es querer evolucionar.

¿Tienen derecho a mirar en mis redes sociales para saber más sobre mí?

Este podría ser un debate largo y extenuante. Si lo vemos desde el lado más pragmático y honesto: ¿Quién no lo haría?. Si tuvieses que contratar a alguien ¿no indagarías sobre su persona?. A estas alturas de la película ya sabemos que lo que una persona hace con su vida privada no tiene por qué afectar a su profesionalidad pero lo cierto es que las empresas no sólo buscan profesionalidad en versión rendimiento y conocimiento. Muchas organizaciones cuidan mucho su imagen social porque, entre otras cosas, viven de ello. El hecho de que en su equipo haya personas que, de forma asidua y manifiesta, se hagan eco en sus redes sociales de valores y comportamientos no acordes a su cultura y objetivo profesional puede resultar cuanto menos incómodo. Y, nadie quiere complicarse la vida innecesariamente. Así, si no quieres que vean tus redes sociales, conviérteles en privadas.